Consejos para la cena de navidad del trabajo

En Baquia.com, se recogen varios consejos que nos da el portal de empleo Monster.es, para sobrevivir dignamente a este tipo de celebraciones.
Acertadamente, lo primero que indican es un aspecto a tener muy en cuenta a lo largo de la velada:
"la cena de Navidad es una extensión del trabajo, y por lo tanto los trabajadores se deberían comportar consecuentemente"
A partir de esta premisa que comparto plenamente, se indican estas pautas de actuación que también me parecen muy coherentes:
Los cinco consejos de Monster.es para sobrevivir a la cena de Navidad son:
- "Asistir y participar: los trabajadores que no acuden a la cena de navidad no sólo corren el riesgo de parecer prepotentes, sino que además pierden una oportunidad muy importante de hacer contactos. Una vez allí, es buena idea participar en todos los eventos para afianzar una posición como miembro del equipo.
- Beber con moderación: la regla de oro que todos los empleados conocen, pero que no suelen aplicar. Sobrepasarse con el alcohol no transmite una imagen profesional, y puede conducir a un comportamiento no apropiado para un evento laboral.
- Hablar con todos: en las cenas de Navidad de las empresas se propicia una colocación informal para juntar a personas de distintos departamentos, o con departamentos de mayor categoría con los que es difícil coincidir en otras ocasiones. Este evento es una buena ocasión para conocer a personas importantes con quienes no se tiene contacto a diario.
- Evitar hablar de temas conflictivos: las charlas sobre política y religión pueden ser apasionantes entre amigos o familiares; sin embargo, no son el mejor tema de conversación con la gente de la empresa.
- Agradecer a las personas que han hecho posible la cena: siempre queda bien agradecer la cena a los organizadores de la misma, o si resulta apropiado, al jefe que aprobó la cena".
Etiquetas: Trabajo


2 comentarios:
yo supongo que no soy un tipo muy normal... y quizás mi empresa tampoco lo sea,... pero en las cenas de navidad aprovecho para comer y beber hasta perder el sentido
hablo sólo con quién me apetece hacerlo y cuando estoy borracho normalmente hablo más de lo que debería y, precisamente, con quien no debería hablar
asi son las cosas... después tengo todo un año para recuperar el mal hecho en la cena navideña... ya estoy preparando mis cagadas múltiples para el jueves que viene
por cierto, feliz Navidad!!!
Si el ambiente lo propicia, por qué no.
Lo importante es evaluar un poco el tema previamente y no ya en la misma comida, donde el vinillo afloja la lengua.
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